Cuando no se rueda solo II: Rutas en pareja

En esta segunda entrega quiero hablar de otra maravillosa experiencia motera, que no es sino compartir con tu pareja un buen viaje por carreteras y pueblos solitarios. Sin prisas y disfrutando los dos de la naturaleza y el aire en la cara.

Venta del Madroño - Carretera Ronda - Marbella (Málaga)

Y es que si en las rutas en grupo hay que ir pendientes de los compañeros, cuando se rueda en pareja, toda la atención tiene que ir en el pasajero de la moto.

Ir de paquete en una moto no es del todo agradable, el que se lo pasa bien es el que va conduciendo, detrás puedes ir disfrutando del paisaje a cielo abierto, del aire, de los olores... pero no dejas de ir a merced del piloto de la moto. Y todo se trata de darle seguridad e ir al ritmo en que el pasajero va cómodo.

Sierra de Cazorla (Jaén)

Aquí las paradas son aún más importantes, y hay que hacerlas más seguidas. Procurando que el viaje no se centre en la carretera sino en sitios para ver, pasear, visitar, comer,... Lo que cuenta es disfrutar de la experiencia en pareja y no tanto de la carretera y las curvas.

Alpandeire (Málaga)

También es muy interesante hacerse con un buen intercomunicador para poder ir charlando o compartiendo música. Si no, hay que establecer un código de gestos para cuando el pasajero quiera parar, vaya incómodo, o se sienta inseguro. Pero sin duda un buen intercomunicador le da calidad al viaje.

Un buen casco con intercomunicador mejora la comunicación en ruta

En definitiva, otra manera de disfrutar la moto, casi aún mejor que cuando se rueda en solitario. Un buen viaje de fin de semana, con los kilómetros justos, paradas y sitios para visitar o pasear, una buena recompensa en forma de cena y hotel... Si vuestras parejas están dispuestas no dejéis de organizar este tipo de rutas.


 
¡Un saludo y nos vemos por las carreteras!











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