Acampada vivac en moto en lo más profundo de Jaén: probando nuevas experiencias
Esta vez tocaba dar un paso más, una nueva experiencia en moto... Cada uno tiene su nivel de lo que llama "aventura". Quizá para muchos ir a 100 Km de casa a cruzar montañas sólo, e intentar dormir en un refugio de montaña no sea gran cosa.
Pero para mi suponía un reto para probarme a mi mismo y las capacidades de la Voge 300 Rally, la incertidumbre ante una avería, que hacer en caso de caminos cortados, el frío,... hacía bastante estimulante este viaje. A veces es difícil salir de la zona de confort.
Los preparativos fueron distintos a lo habitual esta vez, había que prever averías en el monte, llevar provisiones para comer y beber, y sobre todo el tema acampada en refugio vivac. Esa noche daban allí arriba sensación térmica de -1ºC y no era plan de jugársela así que tocaba ir bien abrigado y con un saco medio decente... Aún así no las tenía todas conmigo, ni sabía si iba poder acceder al refugio, ni si iba a aguantar toda la noche con esas temperaturas.
Día 1: Cruzando la Sierra Sur
El día ya amaneció frío. Dirección al pueblo de Noalejo, por suerte con esta motillo hay que evitar autovía toda costa, así que por carretera tranquilito la cosa no fue a más. Aún así en lo alto del Parque Eólico de la Sierra del Trigo (bonito nombre) ya se veía la nieve, y el frío y el viento eran considerables y la situación invitaba a salir de allí y bajar cota.
Noalejo es una de las puertas de entrada a la Comarca de la Sierra Sur de Jaén, un paraíso natural que muy pocos conocen. Por el paraje natural de Navalcan se accede a multitud de pistas y puertos de montaña, en este caso la ruta discurrió por los puertos de Los Azores, Pinateros y Carboneros. A cada paso de puerto, un nuevo valle se abría delante, naturaleza pura, aves rapaces y cabras montesas se mezclaban con el ganado ovino y sobre todo caprino de las grandes cortijadas que hay por la zona.
A media mañana ya llegaba a las estribaciones del bonito pueblo de Valdepeñas de Jaén, pero no llegaría a entrar ya que me encaminaba al Collado de Navalayegua a ver el Monumento Natural del Queijigo del Amo o del Carbonero, uno de los árboles singulares de Andalucía. El camino empeoraba por momentos debido a las recientes borrascas que habían tenido lugar, pero la moto pasaba por cualquier lado, me sorprenden las capacidades "4x4" que puede tener una motillo de estas.
El camino sigue hacia el Puerto de Pitillos, otro precioso paraje, cada vez más boscoso. Un desprendimiento en el camino me hace tener que recalcular la ruta entre pistas sin salida, suerte que ahora llevo un equipo de navegación con bastantes recursos y no me costó encontrar una alternativa. Un vadeo de río, algunos pasos de roca... Ya estaba en el apogeo de "mi aventura" y la moto y yo seguíamos respondiendo... Me está gustando esto.
Un pequeño descanso de montaña, bajando a los pueblos de Carchelejo, Cárchel, La Cerradura... Un parada para comer y reponer fuerzas para lo que me esperaba por la tarde.
Ya dirección La Guardia de Jaén, me adentro hacia Puente La Sierra, una bonita carretera de 3er orden nos lleva por Otíñar y su espectacular castillo encaramado en la roca hacia el Embalse del Quiebrajano, un lugar precioso con tanta agua este año. De allí ya queda subir a Monte La Sierra, el Parque Natural que rodea Jaén y mi destino de hoy.
El acceso al refugio no fue nada fácil, todo muy roto y lleno de grandes rocas, pero por suerte los 150 Kg de la Voge son bastante asequibles para mover la moto incluso en parado. Una vez allí el esfuerzo, la incertidumbre, el frío, el calor... tiene su recompensa en forma de soledad y silencio absolutos e impresionantes vistas colgadas sobre el Valle del Quiebrajano, algunos buitres aprovechan el atardecer para sobrevolarme curiosos.
Después de la satisfacción de haber llegado allí, tocaba preparar el refugio para la noche, sellar ventanas, desempacar el material de acampada, y conforme caía la noche hacer un fuego que me permitiera aguantar las temperaturas de madrugada. Ya esto si empezaba a ser aventura de verdad. La noche caía, las luces de los pueblos empezaban a aparecer... y el cielo se llenaba de estrellas. Una cena caliente en total silencio, solo el viento y los búhos que empezaban a cantar.
La noche no fue del todo buena, a pesar del fuego, el refugio tiene ya muchos desperfectos y el frío fue considerable. Aún así pude descansar y pensar la suerte que tengo de tener este estilo de vida y de poder hacer todas estas cosas que hago.
Tocaba ahora salir de Monte La Sierra por su cara norte, el sol empezaba a calentar por preciosas pistas verdes y la euforia de haber conseguido el reto que me propuse me llenaba de energía. Pronto se llega a Carchelejo, pero esta vez tomando el desvío hacia Pegalajar y su bonita charca de surgencia natural (hacía muchos años que estaba seca). Un café en condiciones y a por la segunda parte de la ruta. Sierra Mágina.
A Sierra Mágina entro por el precioso pueblo de Torres, enclavado entre montañas en el fondo del valle. Y pronto remonto una carretera hacia el área recreativa de Fuenmayor y la Cascada del Zurreón. Enseguida se coge altitud y estamos por encima de los 1.500 m.
Sierra Mágina tiene los dos picos más altos de la provincia de Jaén, Peña Jaén (2.147 m) y Pico Mágina (2.164 m), y el track de mi ruta me llevaba a pasar entre las dos moles de piedra, por el Puerto de La Mata, cerca de los 1.700 metros de altitud. Espectacular pista que luego desciende hacia el Castillo de Mata - Bejid.
Un saludo y nos vemos por las carreteras... por por las pistas de tierra! 😄






















.jpg)


Comentarios
Publicar un comentario
Comenta con respeto. Responderé en breve.